Una firma neoyorquina de químicos farmacéuticos –Scott & Bowne- empezó a comercializarla en los Estados Unidos bajo el nombre de Emulsión de Scott,
La historia del bendito producto les cuento que el aceite de hígado de bacalao –casi siempre proveniente de Noruega- es uno de los aceites de pescado que desde el siglo dieciocho se ha venido usando popularmente como digestivo y como estimulante del apetito, también en las enfermedades asociadas con desnutrición y en la artritis. Una firma neoyorquina de químicos farmacéuticos –Scott & Bowne- empezó a comercializarla en los Estados Unidos bajo el nombre de Emulsión de Scott, presentando en su empaque el dibujo de un hombre –vestido de pescador o marino ¿noruego? – que carga en sus espaldas un enorme bacalao. Phillip Hall –financista que les había comprado la compañía Beecham a los herederos del fundador- adquirió la licencia, por lo que desde entonces la Emulsión de Scott ha pertenecido a esa empresa y a las que han resultado de sucesivas fusiones, llegando a la actual Glaxo-SmithKline del Reino Unido. Con el descubrimiento de las vitaminas, a principios del siglo XX se empezó a destacar su alto contenido natural de vitaminas A y D.
Al día de hoy este producto sigue en el mercado en varios sabores incluyendo el sabor original el cual nunca se borrará de nuestras mentes por provocarnos tan malos momentos. Y ustedes…. ¿Aún recuerdan la Emulsion de Scott?
CLASIFICACIÓN DE LOS CARTELES SEGÚN SU CONSERVACIÓN (en negrita la correspondiente a este ejemplar):
A+ Perfecto estado de conservación, muy raro encontrar un ejemplar en este estado impecable.
A Cartel en muy buen estado de conservación. Puede presentar algún desgarro inapreciable en los márgenes, no presenta ninguna falta de papel. Los colores son frescos y no se aprecian manchas.
A- Puede presentar alguna leve marca de doblez, desgarro o pequeña falta de papel en los márgenes. Si presenta restauración, está realizada con éxito.
B+ El cartel puede estar restaurado. Se aprecian levemente los defectos.
B Cartel en buen estado de conservación. Presenta desgarros, algunas manchas y algunas faltas de papel, jamás afectando al área crucial del diseño. Los colores son frescos y el cartel tiene una apariencia general muy buena.
B- El cartel está restaurado, se aprecian algunos defectos y leve pérdida de color en las marcas de doblez.
C+ Las restauraciones son visibles.
C Cartel en regular estado de conservación. Presenta desgarros, manchas, marcas de doblez y o faltas de papel que puede afectar parcialmente al área crucial del diseño, los colores pueden estar algo desvaídos y el cartel tiene una apariencia general de regular a buena.
C- Requiere restauración.