Los Congresos de Esperanto en Cataluña empezaron a celebrarse en 1910. Este cartel corresponde al Congreso celebrado en 1936, dos meses antes de que estallara la Guerra Civil Española. Muestra el puente de Manresa, como referencia al propio cometido del Esperanto: trascender las nacionalidades y fomentar la paz y la comprensión internacional entre personas que hablan diferentes lenguas.